Conoce Araitz

Situación geográfica:

Araitz, pequeño valle de la Navarra cantábrica, limita al norte con la localidad navarra de Areso, al noroeste con las guipuzcoanas de Orexa, Litzartza y Gaztelu , al sureste con Betelu y al sur con la Sierra de Aralar.

Al oeste con Amezketa y Bedaio (Tolosa), ambos de Gipuzkoa y finalmente,
al este con Gorriti del valle navarro de Larraun.

Pueden distinguirse dos unidades geomorfológicas: las Malloas y el sinclinorio Araitz-Ultzama.

El interior de las Malloas (Sierra de Aralar), se caracteriza por estar surcado de acuíferos y riachuelos. Si miráramos a la Sierra por dentro, sería semejante a un queso Gruyère. Estas aguas interiores salen al valle en forma de pequeños riachuelos. El que nace en Betelu , es conocido por tener propiedades curativas.

La corteza de la sierra es cárstica, por lo que el agua que corre por su interior, desgasta la caliza dando lugar a la creación de abundantes simas y cuevas.

Las tierras más antiguas pertenecen al Jurásico (145-200 millones de años), por lo que es posible encontrar fósiles marinos de aquella época.

Clima:

Araitz está en la vertiente Cantábrica por lo que el clima es oceánico con características de clima de montaña en las zonas más altas. Las precipitaciones son frecuentes y abundantes en las cuatro estaciones.

Los 1600 mm caídos en el valle aumentan hasta pasar de los 2.000 mm en las cimas más altas por el efecto orográfico sobre las masas de aire. En el invierno son cuantiosas las nevadas sobres las Malloas, cuya disposición favorece el choque de los frentes procedentes del Atlántico. En estas cimas las nieblas son muy frecuentes.

La temperatura media anual es de alrededor de 12 grados, descendiendo notablemente en las zonas más altas (7 grados). No suele haber grandes sequías y tampoco déficit hídrico.

El río Araxes atraviesa el valle de sureste a noroeste, recibiendo las aguas de Aralar y de los montes circundantes y desembocando finalmente en el río Oria en Gipuzkoa.

Plantas y árboles:

Las masas forestales naturales aunque sufrieron una considerable regresión a causa del aumento de la superficie de prados y pastizales, vuelven a ganar terreno debido en gran medida al debilitamiento del sector ganadero Los bosques de Araitz muestran una muy rica variedad de formaciones.

Por encima de los 600-800 metros predominan las hayas y por debajo de esta altura los robles. También podemos encontrar árboles como encinas, fresnos, acebos, castaños, olmos…

En la garganta del río Araxes se desarrolla el encinar, un bosque atípico en la comarca ya que es propio del clima mediterráneo. Se acompaña de otros arbustos y plantas también típicas de este clima.

Fauna:

Todos estos bosques y los roquedos de las Malloas son ricos en avifauna fácilmente adaptable al paisaje estepario y rocoso. Sirvan de ejemplo, el Bisbita ribereño alpino, la alondra, el roquero rojo, buitre, milano etc. También podemos ver mirlos, alimoches, pájaros carpinteros, cucos, martines pescadores, petirrojos, arrendajos, herrerillos, tordos, reyezuelos…

Por otro lado, liebres, jabalíes, corzos, garduñas, jinetas, tejones y zorros tienen aquí su refugio. Si en un tiempo fueron abundantes, hace unos cuantos años que los lobos y los osos desaparecieron. El último oso fue cazado en el año 1863.

La Historia del Valle

Debido a la proximidad fronteriza con Gipuzkoa, en la Edad Media, perteneciente a Castilla, la zona se encuentra convulsionada por los deseos anexionistas de la corona castellana.

La llamada “frontera de malhechores” constituyó una de las grandes preocupaciones de la dinastía Navarra. Desde la Edad Media, y después de las ocupación de Navarra y posterior anexión a Castilla en 1513 por el Rey Fernando Católico, las rencillas fronterizas se repitieron en lo que seguía siendo un virreinato.

 

Si en un principio podría parecer que, por su ubicación, el valle de Araitz pudiera mantenerse fuera de los conflictos bélicos, no fue así, y llegó a padecer, más incluso que el vecino valle de Larraun, importantes estragos durante la Guerra de la Constitución, la inmediatamente posterior de la Independencia, y las consiguientes “carlistadas”.

En 1630, Araitz compra la jurisdicción civil y mediana. La historia nos dice que en 1694, tras el pago de 500 ducados al erario de Castilla, Betelu consiguió la independencia administrativa del valle, pese a la oposición del resto de lugares, y a finales del XVIII, Araitz acordó la siguiente composición: Arribe, Atallu, Azkarate, Gaintza, Intza y Uztegi nombrando a Arribe capital del valle por su ubicación. Los pueblos de Arribe y Gaintza tuvieron su propio municipio hasta los padrones del año 1857.